Evita perder capturas por falta de luz en tus noches de pesca
El principal problema al que se enfrenta un pescador tras la puesta de sol es la dificultad para detectar los toques más sutiles en el aparejo. Las campanas de alarma fáciles de usar resuelven este inconveniente de raíz. Al fijarse sólidamente al extremo superior de la caña, transforman el movimiento físico de la picada en una señal auditiva nítida, permitiéndote reaccionar al instante sin importar lo oscuro que esté el pesquero.
Sujeción mecánica que protege tu caña de pescar
Muchos pescadores temen que los accesorios dañen el barniz o las anillas de sus equipos. La pinza de estas alarmas verdes está diseñada con una superficie de contacto lisa y una presión equilibrada que asegura la estabilidad frente a tirones fuertes, pero sin dejar marcas ni estrías en el material de la caña. Su ligereza no altera la acción de pesca ni desequilibra el puntero.
Ventajas de un sistema analógico y fiable
- No requiere baterías ni mantenimiento eléctrico complejo.
- Resistencia absoluta a las salpicaduras de agua dulce y salada.
- Sonido de alta frecuencia que destaca sobre el ruido del oleaje.
- Colocación y retirada con un solo movimiento de los dedos.
Al contar con una reserva de cien piezas, no tendrás que preocuparte si accidentalmente pierdes alguna unidad durante un lance forzado o entre las rocas del espigón, manteniendo siempre tu puesto de pesca perfectamente cubierto.