Acabados impecables sin repetición de tareas en el taller
El principal desafío al ranurar tableros chapados es el desgarro del material delicado en los bordes de salida. Gracias al diseño de compresión de esta herramienta, los filos superiores empujan las fibras hacia abajo mientras los inferiores las elevan. El usuario obtiene piezas listas para el ensamblaje definitivo sin necesidad de repasar los contornos, optimizando los costes operativos del negocio.
Durabilidad extrema bajo condiciones intensas
Construida completamente en carburo de tungsteno micrograno de alta densidad, la estructura soporta las resinas abrasivas de los tableros de MDF. Esto prolonga la vida útil del filo y mantiene la precisión dimensional durante cientos de metros lineales de fresado.
Una pieza cortada correctamente en la primera pasada ahorra material, tiempo de máquina y esfuerzo humano en los procesos de acabado.
Compatibilidad y fijación
Su mango cilíndrico rectificado garantiza una sujeción concéntrica perfecta en el mandril, eliminando el riesgo de desviaciones que estropeen componentes costosos durante fases críticas del mecanizado.