Olvídate de buscar los interruptores en la oscuridad
¿Cansado de levantarte de la cama para apagar la luz o de buscar el interruptor a ciegas? La lámpara de pared Flex Sten soluciona este problema mediante su innovador sensor de control de gestos. Con solo pasar la mano cerca de la luminaria, podrás encenderla y graduar su brillo de forma continua y sin niveles, logrando el nivel de claridad idóneo para no cansar la vista durante la noche.
Luz cálida y acogedora para tu descanso
Gracias a sus 3000 K, este aplique emite una luz cálida de 420 lm que transforma cualquier estancia fría en un lugar confortable. Su estructura estilizada de 4 cm de ancho y 61 cm de altura aprovecha al máximo el espacio vertical, siendo ideal para estancias compactas donde cada centímetro cuenta.