Tu música merece la mejor conexión en el estudio
Imagina una sesión de grabación donde cada matiz de la voz y de los instrumentos se captura con total fidelidad. Con el cable negro de cobre OFC puro, transformarás la acústica de tu espacio de trabajo. Olvídate de las interferencias y concéntrate únicamente en la creatividad musical, ya que sus 100 metros de longitud te permiten conectar micrófonos desde la cabina de aislamiento hasta la mesa de mezclas principal sin degradación de la señal.
La herramienta indispensable para ingenieros de sonido que buscan un rendimiento acústico impecable en entornos de producción intensiva.
Diseñado para el movimiento constante
Ya sea oculto tras los paneles de un estudio de transmisión o desplegado sobre el suelo de un escenario de refuerzo de sonido, este cable destaca por su transmisión flexible. El revestimiento exterior soporta las pisadas y la tensión habitual del directo. Su almacenamiento en carrete garantiza que el montaje y desmontaje al finalizar tus proyectos artísticos se realicen en cuestión de minutos, manteniendo tu entorno limpio y ordenado.